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Conjuntivitis en gatos: así debes tratarla

La conjuntivitis es una condición bastante frecuente en gatos, especialmente en aquellos que son domésticos o que sufren algún tipo de alergia estacional. Te explicamos sus síntomas y causas y te damos las claves para cuidar los ojos de un gato.

La conjuntivitis felina consiste en una inflamación de la conjuntiva (tejido que cubre el interior de los párpados), la cual provoca inflamación externa del ojo (en uno o en ambos) y puede afectar a cualquier gato, sin importar su raza, sexo o edad.

Cómo detectar la conjuntivitis en gatos

Aunque los síntomas pueden variar ligeramente en función de la causa de la conjuntivitis, los más habituales son:

  • Enrojecimiento de uno o ambos ojos, que va unido al enrojecimiento de la parte interna del párpado.
  • Lagrimeo constante.
  • Presencia de secreciones en el lagrimal.
  • Picor o molestia ocular, lo que provoca que el gato se rasque los ojos o tenga dificultad para mantenerlos abiertos.

Causas de la conjuntivitis felina

Los desencadenantes de la conjuntivitis pueden ser variados y es de suma importancia detectarlos porque, aunque la conjuntivitis puede originarse por un simple traumatismo, también puede ser síntoma de otras enfermedades latentes.

Las causas más frecuentes son:

  • Suciedad en el ambiente.
  • Escasa limpieza de ojos, especialmente en gatos jóvenes.
  • Alergia, la cual es más frecuente en la época estival.
  • Traumatismos mientras se acicalan o cuando interactúan con otros animales.
  • Existencia de cuerpos extraños, como puede ser un trocito de uña.
  • Enfermedades respiratorias (en estos casos, la conjuntivitis se acompaña de otros síntomas como fiebre, tos o estornudos).
  • Enfermedades del globo ocular, como un glaucoma o una uveítis.
  • Infección bacteriana.

Tipos de conjuntivitis felina

En función del factor que origine la conjuntivitis, esta podrá ser:

  • Conjuntivitis serosa: es el tipo menos grave y con síntomas más leves. Se produce un ligero enrojecimiento del párpado, algo de inflamación y un lagrimeo líquido Normalmente, es causada por polvo, viento o alergias.
  • Conjuntivitis folicular: se caracteriza por un lagrimeo más mucoso en vez de líquido y por la existencia de inflamación del párpado. Suele darse debido a una infección o a una alergia.
  • Conjuntivitis purulenta: es la más alarmante de todas por sus síntomas, puesto que el lagrimeo es muy mucoso, con aparición de pus y formación de costras en el párpado. Si ambos ojos se encuentran contagiados, su causa principal es una enfermedad respiratoria o una complicación por infección bacteriana.

Tratamiento de la conjuntivitis en gatos

Ante cualquier síntoma de los mencionados anteriormente, lo más aconsejable es acudir al veterinario, el cual examinará al gato e indicará el tratamiento más adecuado según las causas que hayan ocasionado la conjuntivitis.

En la mayoría de los casos, la conjuntivitis felina se trata con colirios o pomadas oftalmológicas, especialmente si ha sido provocada por infecciones bacterianas, traumatismo o alergias. Estos medicamentos tienen un efecto antiinflamatorio y antibiótico que reduce la molestia y la inflamación en el ojo. En el caso de enfermedad respiratoria, será preciso tratar la infección y aplicar los cuidados en el ojo prescritos por el veterinario.

Una vez iniciado el tratamiento, la mejoría se nota al cabo de pocos días, pero no debe suspenderse hasta que no se cumplan los días indicados por el veterinario para evitar que la conjuntivitis se vuelva resistente o reaparezca al cabo de poco tiempo.

4 pautas para cuidar los ojos de un gato

Aunque los gatos son animales extremadamente limpios, no está de más una limpieza extra en las zonas más sensibles, como son los ojos o las orejas.

En el caso de los ojos, te ofrecemos 4 pautas para mantener una buena higiene ocular.

  1. Evitar la acumulación de legañas y suciedad. Esto se puede hacer diariamente con una gasa estéril impregnada con suero fisiológico u otro producto específico para gatos. Esta debe pasarse por los ojos de forma suave, y utilizar una diferente para cada ojo con el fin de evitar posibles contagios.
  2. Un buen cepillado. En caso de que nuestro gato tenga gran cantidad de pelo alrededor de los ojos, es aconsejable cepillarlo apartándolo de los ojos o incluso recortarlo con cuidado (si no tienes el material adecuado, acude a una peluquería especializada).
  3. Higiene de sus cosas. Si el gato ya ha pasado por una conjuntivitis o cualquier otra infección, es importante limpiar y desinfectar su cama, manta y juguetes para evitar una reaparición.
  4. Vacunación. Este punto es muy importante, ya que así minimizamos el riesgo de que contraiga enfermedades como el herpesvirus felino, el principal causante de la conjuntivitis. Consulta a tu veterinario sobre el plan de vacunación anual.

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